Este es el disco. El directo que revela a todos los descreídos e impuros de alma la bestia rocanroleante que podía llegar a ser el alter de Mr. Jones si la gana le daba. No es muy común, por supuesto, que el melómano rockero estándar le niegue panes y sales a Bowie... Pero de todo hay en la viña y, en efecto, el añorado hasta el llanto genio también tiene su colección de trolls. Y estos no le perdonan, ni perdonarán, al Duque sus virajes experimentales/arty, su grado de pleitesía al "celebritismo" (que los grandes de verdad tiene que ser más bordes y huraños que la suegra de Satanás y esto es así), su afán por medrar en el cine o incluso ese discurso que le limita a una especie de "culo veo y quiero" en relación a lo que estuviese de moda según momentos. Discurso comúnmente pergeñado desde cierta parte de "la especializada" para mayores ponzoñas.
Siguiendo desde ahí, "Live Santa Monica '72" ejerce de inmejorable e histórico rollo de periódico con el que azuzar a dichos haters/ninguneadores tras generar tales e inexcusables excrecencias. Tenemos a un David Bowie desatado en plena verbena stardustiana, con un Ronson igual de pletórico y (sobretodo) muchas ganas de liarla parduzca del todo. Con una cohesión más cruda y directa que el celebrado "Ziggy Stardust: The Motion Picture" (que aunque ochentero de origen gozó de cierta popularidad en el primer lustro neomilenario, reedición mediante), da inmejorable cuenta en su hora y cuarto de duración de lo que había producido el músico hasta Ziggy... Creo que, en justicia, conviene ahora señalar diferencias entre ambos trabajos editados en directo (que "Ziggy..." es también un grandísimo documento, no quepa duda). En base a ello, lo que tenemos en "Ziggy" (verano/1973) y no en "Santa Monica"(otoño/ 1972) es la recuperación de las "pretty things" del Hunky Dory, su popular versión stoniana ("Let's spend the night together"), a sumar hasta otras cuatro canciones del recién estrenado "Aladdin sane" por sólo una en el otro ("The Jean genie" es la única que aparece en ambos) y, finalmente, la recreación de su "All the young dudes" que regalara a Hunter y cia y a la que tanto deben. Entre alguna otra cuestión menor, para completistas y puestos a saquear a Reed, en el disco del 73 también aparece su revisión de "White Light/White Heat"... Por otro lado "Santa Monica" está mucho más enfocado en Ziggy y Hunky. Y atendiendo a que son mis dos discos preferidos de Bowie (matizando al segundo como el favoritísmo suyo de esta casa), la mera aparición en la colección de "Queen bitch", "Andy Warhol" y "Life on mars ?", ausentes en el otro, aupan al álbum que hoy mayormente nos ocupa como netamente superior. Además se recupera "The supermen" de "The man who..." o tenemos "Five years" también... Lástima la ausencia de "Soul love" (debilidad personal) tanto en uno como el otro pero, eso sí, el rush final que arranca con "I'm waiting for the man" , el "préstamo" de Lou para la ocasión, hasta el final con la innegociable "R'n'R suicide" (que eso no varia) me luce mucho más desde el registro por tierras americanas.
De esta forma improvisada, por la comparativa con el otro más popular "live" (que desde luego no era la intención inicial), ya nos hemos merendado el posteo de hoy. Únicamente, a modo epílogo, quisiera hacer hincapié de nuevo en eso ya apuntado desde el primer párrafo... Y es que Bowie no era sólo sofistificación histriónica y estar a la última. Era muchas cosas más. Entre ellas el ser un titán absoluto del Rock, del sudoroso y eléctrico (y además cada vez que le apetecía), como muy poco se haya visto en este planeta. Obvio sin duda, sí, pero no se olvide nunca detrás de tanta glorificación gafapastera de la trilogía de Berlín, experimentos por montera y demás jacarandas. Y ello, en definitiva, queda palpable como nunca en este "Live Santa Monica '72". Primordial, por aquello del sintetizar, y fin.

